ARTROSIS EN PERROS Y GATOS

La artrosis es una patología muy frecuente en animales de compañía y su desarrollo depende de muchos factores:
• Raza/tamaño
• Obesidad
• Edad
• Alimentación
• Genética
• Traumatismos
• Otras patologías.

Normalmente, aparece por el propio desgaste de las articulaciones en animales de avanzada edad.
Todas las articulaciones están recubiertas por cartílago y lubricadas por líquido sinovial, que impide el roce de un hueso con otro. Este cartílago, con el tiempo, se va desgastando hasta producir fricción entre los huesos de la articulación. Esta fricción produce un fuerte dolor que impide al animal moverse de forma normal.

• En perros se manifiesta principalmente por imposibilidad o dificultad de realizar ciertos movimientos; rechazo a jugar/correr, rechazo a subir o bajar escaleras, rechazo a salir a la calle, rechazo o dificultad al subir al sofá, intolerancia al ejercicio, lamido de las patas, cojera, quejarse al tumbarse o al levantarse; en general el propietario ve que su perro no se mueve como antes.


• En gatos, el diagnóstico de la artrosis es un poco más complicado y adaptan su estilo de vida al dolor que padecen; buscan rincones confortables y reducen sus desplazamientos.
Sin embargo hay cambios en su comportamiento que nos puede hacer sospechar que nuestro gato tiene un problema de artrosis; dificultad para subir a sitios elevados, hacer sus necesidades fuera del arenero, no juegan como antes, al levantarse empiezan a caminar tras un periodo de descanso, duermen en el suelo, se vuelven más gruñones.

La obesidad es un factor importante que favorece el desarrollo de la artrosis. Un elevado peso sobrecarga las articulaciones y hace que se desgasten de forma muy rápida. Una vez instaurado el proceso degenerativo de la artrosis, podremos intentar frenarlo y evitar los dolores, pero es muy difícil que la articulación vuelva a ser la misma que en un animal sano.

La reducción de peso siempre va a mejorar la calidad de vida del animal y en animales jóvenes es especialmente importante para prevenir la enfermedad en edad temprana.

El tratamiento de la artrosis irá orientado a cada animal en particular y a su grado de degeneración articular; hay piensos especialmente formulados para tratar la degeneración articular o protectores del cartílago articular en pastillas, hay antiinflamatorios que podemos dar 1 vez al mes y le proporciona a nuestro animal alivio del dolor durante 30 días, podemos realizar fisioterapia, medicina natural y/o infiltraciones de la articulación, dependiendo de la gravedad de la patología.